Trina Medina le abrió las puertas del Aula Magna de la UCV a las orquestas

La reconocida cantautora y directora de Cultura de la Universidad Central de Venezuela persevera para que la casa de estudios se mantenga como una referencia de la agenda de actividades culturales de Caracas

Para varias generaciones de venezolanos Trina Medina no necesita presentación. Su poderosa voz la hace inconfundible y centro de atención en cualquier escenario. A esta cantautora, productora y arreglista musical solo le falta ser directora de una sinfónica.

Por Várvara Rangel Hill | ESPECIAL PARA VENEZUELA SINFÓNICA

https://www.venezuelasinfonica.com/trina-medina-le-abrio-las-puertas-del-aula-magna-la-ucv-las-orquestas/amp

Si esta caraqueña fuera miembro de una orquesta, de seguro ostentaría la batuta para guiar a los músicos por partituras temerarias, composiciones exigentes y atrevidas, corriendo riesgos para salir airosos. Porque esta es la premisa con la que Medina lleva las riendas de la Dirección de Cultura de la Universidad Central de Venezuela (UCV), desde febrero de 2016.

Sin perderle el pulso a la gestión cultural en medio de las adversidades que atraviesa el país, Trina Medina se esfuerza porque la UCV ofrezca permanentemente una programación que se luzca en el concierto de presentaciones  de la agenda artística caraqueña, mientras produce su nuevo disco y el de su mamá, la cantante Canelita Medina.

-Van casi dos años de su nombramiento ¿Qué ha pasado en este tiempo con la Dirección de Cultura de la UCV?

-Ha habido muchos cambios. Obviamente la situación país no ha permitido que los cambios sean los que esperábamos, con las expectativas que llegamos. Sin embargo, trabajar en épocas de crisis también saca lo mejor de uno. Hemos logrado, con humildad, levantar una oferta de extensión académica que no había antes, estamos dictando diplomados de Ingeniería de sonido, de Acústica, de Actuación, de Guión para radio, Lectura musical rápida, que está dirigido a músicos del Sistema o personas que quieran aprender música muy rápido con un método diferente. La gente ha salido contentísima.

-¿La Dirección no había tenido nunca antes una oferta académica? ¿Es la primera vez?

-Hace muchos años, en la época de Modesta Bor, era que se daban aquí clases de piano, cuatro, mandolina y bandolina. Pero esto fue desapareciendo. Los directores se concentraron en dirigir sus agrupaciones -que son muy buenas por cierto-. Tenemos al glorioso Teatro Universitario, al Teatro para Niños El Chichón, al Coro de conciertos, al Orfeón Universitario… De hecho, ahora abrimos dos salones…

-¿Son salas nuevas?

-No, lo que hicimos creativamente fue replantear la distribución de las oficinas. Había oficinas muy grandes con dos personas, a quienes les dimos oficinas más pequeñas y utilizamos ese espacio para abrir el salón. También abrimos el estudio de grabación, que antes era un estudio de radio.

“Ahora, en cuanto a la oferta de nuestros grupos, quizás no le hemos podido apoyar lo suficiente. Los apoyamos con ingresos propios que generamos”, añadió Medina.

-Pero ¿qué se requiere? ¿más recursos?

-¡Claro! La gente piensa que por abrir la sala, llenarla, tenemos un dineral de ganancias. Abrir la sala nada más cuesta un dineral. Imprimir las entradas cuesta un dineral. Solo en imprimir las entradas se van tres millones de bolívares. Es difícil, pero una está obligada en mantener el trabajo y el fruto cultural, a pesar de los pesares, con crisis o sin crisis. Claro, mucha gente extraña esos eventos del Aula Magna gratuitos para la comunidad.

-¿Ya no se puede?

-No, no se puede y tampoco se debe, a menos que haya una verdadera causa. ¿Por qué? Porque no nos debemos acostumbrar a lo regalado. Tenemos que entender que las cosas no pasan por obra y gracia del Espíritu Santo, las cosas tienen un costo, un mantenimiento y la estructura de un Patrimonio Cultural de la Humanidad, es bien delicada. Además hay que pagar el trabajo de los artistas y los técnicos, de todos los que laboran.

“El Aula Magna, quizá no se construyó para esos fines (artísticos), pero es la única sala que tiene la universidad, y quienes moramos en la universidad necesitamos hacer cultura, necesitamos ver otras cosas, a los artistas plásticos, el teatro, etcétera. Así se acondicionó el Aula para que acogiera esas manifestaciones culturales”, aclaró.

-¿Los espectáculos le han hecho daño al Aula Magna más que las graduaciones? O ¿Ha sido un proceso de deterioro igualitario?

– Igualmente iba a sentir el daño, porque el paso del tiempo no perdona. Si la hubiésemos tenido cerrada y solo para los grados, el tiempo iba a hacer su efecto. Es probable que el equipo de iluminación del Aula Magna no esté en condiciones óptimas y haya que alquilar equipos, pero esas luces no vinieron con la sala. Los gerentes tenemos que cuidar que un muy buen porcentaje de lo que entra como presupuesto ordinario o por ingresos propios, sea únicamente utilizado para el mantenimiento de la estructura.

-¿Usted ha podido hacerlo? ¿En qué estado se encuentra ahorita la sala?

-Hago lo posible. La sala pudiera estar mejor, nuestro problema ahorita es el aire acondicionado, que tiene los mismos años de construcción del Aula. Es un equipo de museo. Un técnico que nos visitó, nos sugirió poner el equipo como una obra museística, porque solo hay tres en el mundo. Uno está en Perú, y no funciona, el otro está en Europa y lo tienen como pieza de museo. El único que funciona es el nuestro. Eso es lo único que de verdad nos tiene de cabeza. Ahora estamos instalando un Chiller, que alimenta al edificio de la Biblioteca (junto al Aula Magna). Estamos tratando, junto con las autoridades de la universidad, que ese Chiller alimente el Aula. Lo estamos logrando. Faltará, si acaso, una semana.

“Por lo demás estamos funcionando. Tengo un equipo del que me enorgullezco. Es un equipo creativo, que estaba ávido de hacer cosas. De tomar riesgos juntos, como estas coproducciones con la Orquesta Sinfónica de Venezuela (OSV), con otros productores, todos los domingos a las 11:00 am, acá, para hacer un punto, es un riesgo que nos tomamos”, afirmó Trina Medina.

Lo mejor de lo mejor

-Entonces ¿este es el regreso de las orquestas al Aula Magna?

-Sí, el regreso de las orquestas, del teatro y todos los artistas que tengan a bien presentarse en el Aula Magna. Aunque el Aula Magna no es la sala con los equipos más sofisticados, cuidamos que el artista tiene que sentirse orgulloso de presentarse allí, porque no es el Aula Magna el que acoge a los artistas (…) Queremos enaltecer el Aula, que el artista se sienta bien y que cuando la gente venga sepa que va a ver algo bueno de verdad, a la altura.

-Y de eso bien bueno ¿Qué vamos a ver en diciembre?

-En diciembre (el domingo 3, a las 11:00 am) vamos a tener el Concierto Tradicional Navideño. Este concierto se da desde los años 1960. Cuando se unieron por primera vez el Orfeón Universitario y la Estudiantina Universitaria de la UCV. Ésta, por elucubrar, será como la edición 51º o 52º del concierto. Todos los años tenían un invitado y este año los metí en ese compromiso. Les dije que si teníamos este convenio con la OSV, creo que a la gente hay que darle algo diferente, tomarnos el riesgo, salirnos de la zona de confort. Hablé con la orquesta y les propuse que fueran los invitados de este año. Y ellos propusieron también invitar a los Vasallos de Venezuela. Me pareció fabuloso. Pedimos orquestar los temas de la Estudiantina y el Orfeón para que la OSV pudiera acompañar el concierto. Es la variedad que tenemos este año.

“Vamos a hacer igual música navideña, pero sinfónica, con nuestra gran Estudiantina y nuestro Orfeón, y los Vasallos que le van a dar colorido, música danza, las parrandas, las fulías. Pienso que el público de verdad va a quedar bien conmovido. Con esto además, estamos rindiéndole un homenaje a la Estudiantina y al Orfeón que bien se merecen estar acompañados de una sinfónica, y que más que nuestra OSV”, afirmó.

-De cara a 2018 ¿Qué viene?

– Muchas cosas. Vamos a seguir con las Noches de Palladium, porque es un evento musical y didáctico, para quien no vivió la época sepa cómo paso. Ahora vendría la noche de Pérez Prado, Tito Puente y La Lupe, después vendría Tito Rodríguez y la última Noche de Palladium, queremos hacerla tal cual la última noche, como sabían que lo iban a cerrar, quien hizo el cierre fue la Orquesta Broadway y Joe Cuba. Vamos a recrear la historia. Esto será trimestral. Vamos a tener zarzuela aunque no tenemos fecha, vamos a tener un concierto en “sincro” con la proyección de una parte de la película y la orquesta toca lo que sucede.

Medina prometió que “vendrá nuestra tradicional Voz ucevista, la tradicional Semana del estudiante y concurso de talento. En la universidad se han creado muchísimos talentos. Quizás antes eran agrupaciones culturales, pero esta gente que he escuchado se oyen profesionales, como Desensamblados, los recomiendo, son unos estudiantes de Ciencias que tienen esta agrupación folklórica con fusiones de jazz, música afrovenezolana, con mucho nivel, todos parecen solistas. Como hay muchos músicos dentro del campus, vamos a hacer este concurso de talentos”.

“Trabajaremos también –continuó- en la radio de la página web de la Dirección de Cultura. Trabajamos el cine con las diferentes embajadas, seguimos nuestra política con las embajadas y los entes privados para conseguir donaciones de equipos y tecnología para la Dirección. Seguiremos con nuestros diplomados, vamos a dar master class con profesionales top de la música”.

-¿Estos espectáculos musicales serán todos con la OSV u otras orquestas?

-No, hay otras orquestas invitadas. Estamos trabajando. Ya tenemos conversaciones con la Banda Marcial de Caracas, que tiene un integrante de la Estudiantina. Estamos hablando con la Orquesta Gran Mariscal de Ayacucho. En la universidad queremos que todos tengan un lugar donde mostrar su trabajo.

Vuelta a los estudios

-Trina la cantante desde Claroscuro (2014) no saca nada…

-Estoy en eso. Ahorita voy a grabar dos temas. La Dirección me quita tiempo. Me compré un piano para ver si podía tenerlo aquí en la oficina, hacer un arreglo y no se me olvidara, pero no dejaba de entrar gente. Recogí el piano y me lo llevé, pedí a otro que me lo hiciera. Pienso que en febrero deberían salir dos temas. En lo que si vamos a trabajar es en los 60 años de la vida artística de mi mamá…

-Al final pensaba preguntarle por la salud de Canelita.

-Está muy bien. En las Noches de Palladium bailaba como una pila nueva. Ella tiene 64 años en la música, entonces queremos celebrarse los 60, con la opción de grabarla, en un concierto con una orquesta sinfónica y sus amigos. Queremos invitar a una gran amiga puertoriqueña, Choco Orta, que no conoce a mi mamá pero escribe que sueña con grabar o cantar con mi mamá. También van a estar otros artistas venezolanos.

-¿Y el disco?

-A mi mamá le saldrá un disco en vivo de esto y se hará hacia junio o julio. Mis temas deben estar listos, en la calle, máximo en marzo. Será una cosa bien linda. Tengo un tema que escribí, que habla de esa gente que tiene sentimientos antagónicos, que cuando están tristes, es cuando más baila, brincan para evadir lo que les pasa.

-¿Todos los temas serán suyos?

-Estoy tratando de escribir, pero no quiero escribir nada de la crisis ni nada horrible, porque a pesar de la crisis y de lo que significó Claroscuro, estoy viviendo un lindo momento, y quiero hablar de lo que estoy viviendo, que muy a pesar de la crisis, y que no estoy enchufada ni de acuerdo con lo que estoy pasando, he crecido muchísimo, tratando de hacer crecer el jardín que me rodea, no que todo está muerto y acabado. Mientras pueda colaborar en hacer que salgan florecitas, me siento bien, libre y feliz.