“Pisorrojo”: pioneros de la danza contemporanea ucevista

 

El taller experimental de Danza “Pisorrojo”, adscrito a la Dirección de Cultura de la UCV cuenta con una gran trayectoria en el campo de la danza. desde el comienzo, su objetivo ha sido participar de manera activa en la capacitación de individuos creativos, capaces de intervenir en el proceso sociocultural global, logrando así su incursión en eventos dancísticos y escénicos de Venezuela y el exterior.

Esta idea surge en 1981, fecha en la cual asume la dirección del grupo el maestro y precursor Grishka Holguín, debido a la necesidad que existía de formación y experimentación coreográfica. La importancia de la labor de Grishka radica en el hecho de haber iniciado un lenguaje nuevo, una interpretación de la realidad distinta a las preexistentes en el país. A él se deben las primeras manifestaciones de danza en nuestro medio.

Alberto Grishka Holguín de la Plaza, oriundo de tierras mexicanas, nació en el seno de una familia acomodada de los años 20 y tuvo una amplia posibilidad de viajar y conocer las últimas tendencias en el ámbito escénico para la época.

Se inició en la rama actoral, y posteriormente fue inducido por su maestro Lester Horton a estudiar nuevas técnicas teatrales en los Estados Unidos. Horton lo inició en la danza moderna y desde ese momento empezó su formación como bailarín. Al llegar a Nueva York, ya por los años 40, Grishka es recibido en el recién inaugurado Actor*s Studio, institución que predicaba para el momento el sistema de preparación actoral de Stanislavsky y los preceptos de la biomecánica de Meyerhold, muy difundidas para el momento.

Allí, hace amistad con un joven pianista quien lo invita a acompañarlo a una gira latinoamericana como ayudante. En estos giros del destino, es cuando llega por primera vez a Venezuela, “la pequeña París”, como él mismo la llamó, y en donde ha de quedarse por el resto de su vida.

En Caracas conoce a Jesús Gómez Obregón, director de la Escuela de Teatro de Caracas, de donde salieron importantes dramaturgos contemporáneos como Gilberto Pinto. Gómez Obregón lo invita a impartir algunas clases en el Teatro Alberto de Paz y Mateos, y es allí donde por primera vez en Venezuela se reciben las primeras lecciones de la biomecánica de Meyerhold.

En los años ’50, con más tiempo en el país y siendo cada vez más reconocido por sus trabajos, Grishka abre la primera escuela de danza moderna en Venezuela, ubicada en La Charneca, a la cual llamará “El teatro de la Danza”, tal como la agrupación parisina. Allí se dedica a la formación de la nueva generación de bailarines venezolanos que pronto darían de qué hablar, se trata de Sonia Sanoja, José Ledezma y Conchita Crevedio, esta última llegaría a ser su esposa durante 10 años. Sanoja y Crevedio son las primeras alumnas de Grishka que traen sus conocimientos al espacio universitario de la UCV, impartiendo clases abiertas en los propios jardines de Tierra de Nadie, pero luego en el ’72 formalizan su enseñanza bajo la dirección de José Ledezma, fundando el primer Taller Experimental de Danza Contemporánea UCV.

Mientras tanto, Grishka cumplía funciones de director de la primera Compañía Nacional de Danza. Para este instante, “el negro” Ledezma como fue conocido posteriormente el coreógrafo, plantea a la Dirección de Cultura de la UCV la conformación de una Compañía dentro de la Universidad, a lo cual se le colocó infinitas trabas que obligaron al maestro y a algunos de sus bailarines a abandonar el espacio universitario y formar el Taller de Danza Caracas que funciona aún en nuestros días.

Los maestros se reúnen y ante tal decisión, Grishka toma la dirección del joven grupo universitario. Es bajo su batuta que se conforma de una vez lo que conocemos hoy como el Taller Experimental de Danza Contemporánea Pisorrojo.

Sin duda alguna, el maestro Grishka fue doblemente padre: de la danza moderna en Venezuela y de Pisorrojo, un colectivo que lleva vivo en sus raíces y hasta todas partes el legado de su maestro.

Elio Martínez, Director del taller experimental pisorrojo
LIDERAZGO CON PASIÓN

Actualmente “Pisorrojo” cuenta con el Director Elio Martínez quien tiene una gran experiencia en el mundo artístico.“Empecé a principio de los años ’80, ya había empezado a estudiar teatro y a su vez estudié danza con el maestro Grishka. A él le empezó a gustar mi trabajo y por casualidad necesitaban un bailarín, me dieron la oportunidad y fue así que seguí haciendo carrera profesional, así pasaron los años hasta que me llegó la oportunidad  de llegar a dirigir con mucho orgullo el Taller Experimental de Danza “Pisorrojo”.

“Estos años ha sido muy fuertes debido al problema que estamos viviendo en nuestro país. En nuestro taller se han ido varios talentos profesionales, en estos momentos me quedan 5 alumnos de 22 estudiantes, estamos haciendo arte de resistencia, hay momentos que si tienes que estar tranquilo nos quedamos tranquilos; si hay que crear, creas”.

El Director ofreció una palabras muy emotivas  sobre cómo se siente en la UCV trabajando con sus estudiantes. “Yo nunca hice arte para ser rico, nunca me molestó ser pobre, siempre he tenido todo y nunca he tenido nada, para ser pobre he sido bastante afortunado, he conocido gente en el mundo, personas muy importantes en el mundo artístico, estoy aquí en la UCV y cada día me siento guerrero por mi danza, por mi UCV, le agradezco mucho al maestro Grishka, él fue una gran persona, es parte de mi familia.

“Estos años ha sido muy fuertes debido al problema que estamos viviendo en nuestro país. En nuestro taller se han ido varios talentos profesionales, en estos momentos me quedan 5 alumnos de 22 estudiantes, estamos haciendo arte de resistencia, hay momentos que si tienes que estar tranquilo nos quedamos tranquilos; si hay que crear, creas”.

El Director ofreció una palabras muy emotivas  sobre cómo se siente en la UCV trabajando con sus estudiantes. “Yo nunca hice arte para ser rico, nunca me molestó ser pobre, siempre he tenido todo y nunca he tenido nada, para ser pobre he sido bastante afortunado, he conocido gente en el mundo, personas muy importantes en el mundo artístico, estoy aquí en la UCV y cada día me siento guerrero por mi danza, por mi UCV, le agradezco mucho al maestro Grishka, él fue una gran persona, es parte de mi familia.

Fuente: http://ucvnoticias.ucv.ve/?p=74087